El nacimiento de un hijo no sólo es un acontecimiento feliz para los padres, una celebración de la vida, el fruto visible y viviente de su amor, además revela un hecho cósmico, nace un ser único y universal, que lleva consigo la herencia genética de sus progenitores y también una promesa. fruto precisamente de este carácter de evento único que presenta el nacimiento de un ser: su destino, ese camino único que va a representar su existencia, ese carácter peculiar que se expresará en las circunstancias y la historia asimismo única que ha de vivir.